viernes, 24 de diciembre de 2010
Lunes 24 de Enero
18 Safar 1432 Bi-smiLlahi-r-Rahmani-r-Rahim
Alabado sea Al.lah quien nos dio esta vida y la oportunidad de adorarlo, y las bendiciones sean sobre el último de sus mensajeros, Muhammad
Es tan fuerte y profunda la creencia de que somos nuestro cuerpo con nuestras ideas, que resulta muy difícil convencernos de lo contrario. Pero esta convicción puede llegar a través de una observación sincera y profunda.
Tu nombre es una palabra. Tus ideas son contenidos de la mente. Tu cuerpo está en constante cambio mientras tú permaneces el mismo.
Repítete constantemente la pregunta ¿quién soy? ¿quién es el que come, quién el que camina, el que ama, el que piensa, el que trabaja...? Esa pregunta debe estar siempre resonando en ti. Pregúntate siempre ¿quién soy?
Un día aparecerá la luz, aparecerás tú que eres luz y desaparecerán las tinieblas de lo que no eres. Te darás cuenta de que eres el testigo de todo cuanto ocurre en ti, de todo lo que haces y percibes.
El testigo permanente, inalterable, divino, eterno.
Shevat 19, 5771 Baruch Atah Adonai Elohaynu, Melech Ha OLAM
Salmos 34:14 Así dice el SEÑOR, יהוה Apártate del mal y haz el bien, busca la paz y síguela.
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